No basta con tener un sitio web en línea para captar nuevos clientes e impulsar las ventas. Hay que mantenerlo técnicamente al día y revisarlo con regularidad. También en lo visual es a veces necesaria una adaptación.
El diseño web es arte y no solo técnica, por lo que es lógico que existan tendencias y modas que llegan y que en algún momento vuelven a irse. Lo primero que llama la atención en un sitio anticuado es el diseño, la presentación de la página.
En este artículo trataremos tres aspectos: las consecuencias de un sitio anticuado, los riesgos que conlleva y las soluciones.
Pero primero, una breve historia del diseño web, para que usted también pueda ver lo importante que es mantener al día el propio sitio web.
Para nerds: una breve historia del diseño web
La evolución del diseño de sitios web puede dividirse en épocas: la época billboard de finales de los años noventa, colorida, estridente y exagerada; la época blanca de principios de los 2000 y la Web 2.0 hasta 2010, más sosegadas y con pocas distracciones.
A partir de 2010 comenzó la fase minimalista, que se mantiene hasta hoy. Primero en forma de esqueuomorfismo entre 2010 y 2012, en el que los objetos imitan en su aspecto un material o la forma de un objeto conocido (¿quién no recuerda la aplicación de biblioteca, también llamada «quiosco», de Apple®); después llegó el scroll infinito hasta 2016, para alcanzar finalmente el minimalismo auténtico de hoy.
Todas las épocas parecían modernas y atractivas en su momento; hoy nos hacen sonreír. Incluso quien no entiende de diseño web reconoce la diferencia y nota cuándo una página parece anticuada. Quizá no sepa decir qué exactamente resulta desfasado, pero la sensación de conjunto es inequívoca.
Las consecuencias de un sitio visualmente anticuado
Las consecuencias de un sitio visualmente anticuado son diversas. De forma consciente o inconsciente, surgen en la persona interesada dudas sobre la seriedad del proveedor, la calidad del producto y la eficacia del servicio.
A menudo no solo está anticuado el front end, es decir, lo que ven los usuarios, sino también el aspecto técnico del sitio web, el back end.
Eso puede resultar peligroso a largo plazo e incluso más caro que encargar con regularidad a una empresa que se ocupe de pequeñas modernizaciones continuas.
La conclusión: un sitio web que no se actualiza con regularidad recibe un trato descuidado, y eso lo nota cualquiera, sea profesional o no.
Los riesgos de un sitio web técnicamente anticuado
Los riesgos técnicos de un sitio web anticuado son diversos; aquí abordaremos cinco: actualizaciones, seguridad, RGPD, bots y bugs.
Actualizaciones
Las actualizaciones son mejoras técnicas periódicas. Igual que en móviles y ordenadores los fabricantes ofrecen con regularidad novedades, es decir, actualizaciones, en el ámbito web se ofrece lo mismo.
Según cuántos plug-ins (programas comparables a las aplicaciones) se tengan instalados, pueden acumularse numerosas actualizaciones. Realizarlas es imprescindible para que el sitio web siga funcionando sin problemas. Incluso puede ocurrir que los plug-ins que no se actualizan dejen de funcionar en algún momento.
¿Se pueden ejecutar todas las actualizaciones de golpe? Sí, se puede, pero no es recomendable. A veces las actualizaciones no son compatibles entre sí y repercuten negativamente en el aspecto y el manejo del sitio web. Es mejor revisar el back end con regularidad y mantenerlo siempre al día.
Para sitios de mayor tamaño y tiendas en línea también es aconsejable crear un clon offline de la página y comprobar allí los plug-ins antes de publicarlos en producción.
Quien no quiera realizar todas las actualizaciones mensualmente por su cuenta, puede dejarlo en nuestras manos.
Nos encargamos de que su página siga siendo rápida, limpia y eficiente.
Bugs
Los bugs son errores de programación. Surgen, por ejemplo, cuando las actualizaciones se han ido posponiendo durante mucho tiempo o cuando, tras las actualizaciones, los plug-ins dejan de ser compatibles entre sí.
Algunos son fáciles de corregir; para otros no hay más solución que reestructurar todo el sitio web.
Esto se evita fácilmente con un mantenimiento periódico de la página.
Seguridad
La seguridad de un sitio web depende de muchos parámetros. Para el titular de un sitio web, la seguridad de su propia página debería ser una prioridad. Eso incluye que el acceso al back end permanezca cerrado a personas no autorizadas (también a los bots) y que los datos de clientes, como direcciones de correo electrónico, información personal y datos bancarios, sigan cifrados e inaccesibles.
Esa clase de información vale oro para empresas de dudosa reputación, que además invierten los recursos necesarios para llevar a cabo el correspondiente robo de datos.
El titular del sitio web es responsable por ley de la información de los clientes y puede ser llamado a rendir cuentas si terceros llegan a hacerse con esa información.
Bots
Los bots son programas informáticos que ejecutan tareas repetitivas de forma autónoma y automática.
Cuando se habla de bots en el contexto del desarrollo web, por lo general se hace referencia a bots maliciosos. Se utilizan, entre otras cosas, para escribir publicidad no deseada en la función de comentarios bajo una entrada o un artículo, para acceder sin autorización al back end y robar direcciones de correo electrónico u otros datos de clientes, y para cargar el sitio web masivamente con contenidos inútiles y ralentizarlo de forma notable.
Los bots son muy peligrosos y encuentran rápido la vía de entrada al sitio web.
Existen numerosos mecanismos para proteger un sitio web frente a los bots, con la solución adecuada para cada situación. A la hora de elegir la protección, dos parámetros son especialmente importantes: la conformidad con el RGPD y la actualidad del plug-in.
No todos los plug-ins son conformes al RGPD y pueden utilizarse sin el consentimiento del usuario.
Igual que los bots son cada vez mejores, los plug-ins deben modificarse con regularidad para seguir siendo seguros.
Nuestra agencia no solo diseña sitios web para clientes, sino que explota también sus propios sitios y tiendas. Por eso sabemos lo peligrosos y molestos que son los bots y nos formamos continuamente para aplicar las mejores soluciones y ofrecérselas a nuestros clientes.
RGPD
El GDPR (en Alemania DSGVO), es decir, el Reglamento General de Protección de Datos europeo, pretende convertir internet en un lugar más seguro y proteger la privacidad de los usuarios. Desde 2016 han cambiado muchas cosas en materia de recogida de datos y seguimiento. La mayoría de las normas se aplicaron de inmediato; sobre algunas otras se sigue discutiendo hasta hoy.
Así ha surgido una zona gris en la que se pueden recoger datos a criterio propio cuando existe un «interés legítimo» y se confía en no tener problemas. El «interés legítimo» no está definido y queda en el ojo de quien lo mira.
Por eso, los titulares de sitios web son demandados con frecuencia por particulares alegando que sus datos no se recogieron conforme al RGPD. Muy a menudo los tribunales fallan a favor de los particulares. Así se va sentando precedente, lo que a la larga debería eliminar por completo las zonas grises.
La resolución judicial más reciente se dictó en enero de 2022. En ella se decidió que tampoco las Google Fonts, es decir, las tipografías que Google pone a disposición del público, pueden utilizarse sin el consentimiento del usuario. ¿Cuándo da el usuario su consentimiento? En cuanto acepta que se instalen las cookies correspondientes. Las cookies deberían, por tanto, retener todas las medidas de seguimiento y a los proveedores externos hasta que el usuario los autorice.
Si no se siguen los avances del RGPD y no se adaptan las propias cookies, la consecuencia pueden ser multas de importe medio a muy elevado.
En ELECOS damos mucha importancia al RGPD y queremos proteger a nuestros clientes frente a requerimientos legales. Al mismo tiempo, tenemos presente que el seguimiento es necesario para analizar el comportamiento de los usuarios. Por eso buscamos junto con el titular del sitio web la solución adecuada y la implantamos en pocas horas.
La solución para un sitio web anticuado
A la vista de los riesgos descritos, parece evidente que uno quiera mantener su propio sitio web al día. No se trata solo, por tanto, de perder clientes cuando la presentación no resulta atractiva, sino también de los daños que se producen cuando el sitio web es atacado por bots, deja de estar accesible temporalmente o no es conforme al RGPD.
Para evitar todo esto basta con mantenerse informado uno mismo e introducir los cambios correspondientes, o bien encargar a una agencia que se ocupe de ello.
¿Cuál es el mejor momento para un sitio web nuevo?
Si ahora se ha dado cuenta de que a su sitio web le vendría bien un lavado de cara, quizá se pregunte cuál es el mejor momento para hacerlo.
Por principio, recomendamos abordar los problemas de un sitio web de inmediato. Más vale prevenir que curar.
Si su meta es una modernización completa, un rebranding o una ampliación, el verano se ha consolidado como un momento muy bueno. En verano muchos clientes están de vacaciones, los sitios web suelen recibir menos visitas y las agencias pueden dedicarle a usted especialmente mucho tiempo.
ELECOS está a su disposición durante todo el año.
Pensamos con usted cómo podemos proceder para llevar su sitio web al siguiente nivel de forma eficiente y sin preocupaciones.
Elena Kroll
Escribe en ELECOS sobre sitios web, protección de datos y trabajo productivo.